Sociedad

Óscar Puente mantiene sin mejoras el Cercanías de Sevilla pero refuerza el de Valencia

La diferencia en las inversiones del Gobierno central deja a Sevilla en clara desventaja frente a otros grandes núcleos urbanos

Por Gema Pinto · 20 de agosto de 2026

El ministro Óscar Puente en el estreno de la nueva flota de trenes de Valencia (ABC)

La red de Cercanías de Sevilla afronta una crisis marcada por la falta de inversiones y el deterioro del servicio. Los trenes acumulan un retraso medio de 9,6 minutos, mientras que la red permanece prácticamente congelada desde 2011 y cuenta con la mitad de estaciones que Valencia. En ocho años, Adif apenas ha ejecutado 218 millones de euros en inversión en la provincia.

Este escenario ha provocado la pérdida de un millón de usuarios y ha convertido al Cercanías sevillano en el segundo más impuntual de España, detrás de Barcelona. La situación se ha agravado durante el mandato del ministro de Transportes, Óscar Puente, que aún no ha visitado Sevilla, mientras que esta semana ha presentado en la Comunidad Valenciana 41 nuevos trenes de última generación.

La diferencia en las inversiones del Gobierno central deja a Sevilla en clara desventaja frente a otros grandes núcleos urbanos. Desde 2018, Adif apenas ha invertido 218 millones de euros en la provincia, una cifra muy inferior a los 1.400 millones destinados a la red valenciana, los 5.000 millones de Madrid y los 8.000 millones comprometidos para Cataluña hasta 2030.

La brecha presupuestaria tiene un impacto directo en la calidad y alcance del servicio. Valencia y Sevilla, con áreas metropolitanas de alrededor de 1,5 millones de habitantes, presentan redes muy desiguales: mientras Valencia dispone de 323 kilómetros de vías y 72 estaciones, con 20 millones de desplazamientos anuales, Sevilla cuenta con solo 251 kilómetros y 37 paradas, prácticamente la mitad, y registra apenas 7 millones de viajeros al año.

La red de Cercanías de Sevilla no ha incorporado ninguna nueva línea desde el 28 de marzo de 2011, cuando entró en servicio la C5 hacia el Aljarafe Norte. Desde entonces, el mapa ferroviario permanece sin ampliaciones. Proyectos estratégicos para mejorar la conexión del área metropolitana, como la prolongación de la C2 hasta la estación de Metro de Blas Infante, continúan paralizados y fuera de las prioridades del Ministerio.

El déficit de mantenimiento e inversión también se refleja en la puntualidad del Cercanías sevillano. Durante el primer semestre de 2026, el retraso medio por tren alcanzó los 9,6 minutos, frente a los 3,5 minutos del mismo periodo de 2025. La situación se agravó en junio, cuando solo el 42,6% de los trenes llegó a las estaciones dentro del horario previsto.

Según la propia memoria de Renfe, el deterioro de la puntualidad no se debe a problemas atribuibles al operador. En junio, el 95,5% de los minutos de demora acumulados tuvo su origen en fallos de infraestructura y en la gestión de la circulación, competencias que corresponden directamente a Adif y al Ministerio de Transportes.

A la degradación del servicio se suma la incertidumbre sobre las grandes infraestructuras ferroviarias pendientes, como la conexión entre Santa Justa y el aeropuerto de San Pablo. Aunque la normativa europea establece 2030 como fecha límite para su puesta en servicio, el proyecto apenas se encuentra en una fase inicial de estudio. Aún quedan por redactar el proyecto de ejecución, completar la tramitación ambiental, licitar las obras y ejecutar los trabajos, lo que pone en serio riesgo el cumplimiento del plazo fijado por Bruselas. Al igual que la SE-40 y las conexiones AVE con Huelva y Faro, estas actuaciones quedarán previsiblemente en manos del próximo Gobierno de España.