La Guardia Civil investiga a un conductor por circular en sentido contrario por la A-92
El detenido cuadruplicaba la tasa máxima de alcohol permitida al arrojar 1,08 mg/l en aire espirado, frente al límite legal de 0,25 mg/l
Agentes del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Utrera han detenido al conductor de un turismo por un presunto delito contra la seguridad vial, tras interceptarlo mientras circulaba en sentido contrario al habitual por la autovía A-92, a la altura del término municipal de Arahal.
El incidente se desencadenó cuando el vehículo sufrió un siniestro vial tras impactar contra una señal de tráfico. Lejos de detenerse, el conductor reanudó la marcha en sentido contrario al de la vía, generando un grave riesgo para la circulación del resto de usuarios. Varios conductores que presenciaron la maniobra alertaron de inmediato al Centro Operativo de Tráfico (COTA) de la Guardia Civil de Sevilla.
La rápida y eficaz intervención de la patrulla permitió localizar e interceptar el vehículo de manera inmediata. De esta forma, los agentes lograron neutralizar el peligro de forma segura antes de que se produjera otro siniestro en la vía.
Tras la identificación del conductor, los agentes le realizaron las correspondientes pruebas de impregnación alcohólica, en las que arrojó una tasa de 1,08 mg/l de alcohol en aire espirado, cuadruplicando así el límite legal máximo permitido, fijado con carácter general en 0,25 mg/l.
Consecuencias penales
Según el artículo 379 del Código Penal, conducir bajo los efectos del alcohol superando los 0,60 mg/l en aire espirado constituye un delito sancionado con penas de tres a seis meses de prisión, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En cualquiera de los supuestos, la sanción incluye la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo de uno a cuatro años.
Por su parte, el delito de conducción temeraria se encuentra recogido en el artículo 380 del Código Penal, acarreando penas de prisión de seis meses a dos años.
Asimismo, la Guardia Civil ha recordado que la conducción bajo los efectos del alcohol constituye una de las principales causas de siniestralidad en carretera, poniendo en grave riesgo la seguridad propia y la del resto de usuarios de la vía. Por ello, la institución ha insistito en la importancia de respetar las normas de tráfico y evitar por completo el consumo de alcohol si se va a poner al volante.