Sucesos

La Guardia Civil apunta a que Ana Buza salió del vehículo por decisión propia y rechaza la hipótesis del atropello

Según el testimonio de uno de los agentes, la primera inspección del vehículo no reveló daños ni restos orgánicos, lo que llevó a concluir que la víctima abandonó el coche por la puerta, dado que las ventanas estaban intactas

Por Gema Pinto · 21 de septiembre de 2026

El inculpado en el juicio de la joven Ana Buza en el banquillo de los acusados (Europa Press)

Durante la segunda sesión del juicio con jurado en la Audiencia Provincial de Sevilla sobre la muerte de Ana Buza -ocurrida en septiembre de 2019 en la A-4 a la altura de Carmona-, han declarado varios guardias civiles, presentes en el momento de los hechos.

Los agentes han testificado que el investigado, estaba “excepcionalmente nervioso” y han indicado que las primeras indagaciones apuntaban a que la joven bajó del vehículo de forma voluntaria.

En la sesión respondieron a las preguntas de la fiscalía, la acusación particular ejercida por la familia y la defensa del acusado. Respecto a las penas, la Fiscalía solicita tres años de prisión para Rafael por un presunto delito de homicidio imprudente, mientras que la acusación ejercida por la familia pide veinte años por un presunto delito de asesinato o, de forma subsidiaria, homicidio doloso.

Evidente estado de nerviosismo

Asimismo, un profesional que acudió al Hospital Universitario Virgen Macarena para tomar declaración al investigado testificó que este se encontraba «muy alterado», «dando botes» y en un estado «no normal», llegando incluso a dar el nombre de su padre al ser preguntado por el suyo.

Según este testimonio, Rafael afirmó que la joven «se había tirado» desde la parte trasera derecha del coche mientras permanecía «callada y seria», y que él intentó agarrarla extendiendo el brazo sin lograrlo.

De esta forma, los profesionales han coincidido en que los primeros indicios sugerían cierta «voluntariedad» por parte de Ana al abandonar el vehículo, aunque sin precisar el modo ni la motivación.

No había restos orgánicos ni daños visibles en el vehículo

Además, han destacado que en la inspección ocular no se hallaron restos humanos en el coche —algo habitual en atropellos—, recordando que la reconstrucción precisa debe realizarla una unidad especializada.

Estas conclusiones coinciden con la postura de la Fiscalía y la defensa, pero difieren de la versión de la familia de la víctima, la cual sostiene que la joven bajó por sí misma y fue atropellada posteriormente por el investigado.

Otro profesional, perteneciente al Equipo de Atestados de la Guardia Civil ha indicado que el vehículo no presentaba restos orgánicos en una primera inspección ni daños visibles, por lo que se dedujo que la joven tuvo que salir por la puerta, al estar las ventanas intactas.

También señaló que el acusado dio dos versiones diferentes de los hechos debido al nerviosismo de la situación, y confirmó que dio negativo en las pruebas de alcohol y drogas.

Finalmente, el calendario judicial ha fijado las declaraciones de los padres de la víctima el día 22 de septiembre, los peritos en los días 23, 24, 25 y 28, concluyendo con la comparecencia del acusado el día 29.