Sociedad

La exviceconsejera Ana García: "Sevilla no tiene turismofobia, pero el casco histórico no deja de perder vecinos"

Para la exviceconsejera de Turismo, Ana García, el principal problema radica en la expansión de las viviendas de uso turístico

Por Gema Pinto · 7 de agosto de 2026

Ana García, junto a Juan Marín, en un evento en el SICAB (ABC)

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha sido el más reciente en reclamar la implantación de la tasa turística. Este miércoles anunció que solicitará un encuentro con el recién nombrado vicepresidente segundo y consejero de Turismo de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, para trasladarle la necesidad de poner en marcha esta medida. Una petición que ya había planteado anteriormente al anterior titular del área, Arturo Bernal, quien rechazó su implantación.

La que fue viceconsejera y directora general de Turismo, Ana María García, en la etapa de Juan Marín en la Junta de Andalucía, ha querido pronunciarse advirtiendo que la implantación de esta medida no parece tener recorrido. “Es un debate que viene una y otra vez, cada vez que hay una nueva legislatura. Los alcaldes lo que quieren es recaudar, pero nunca se ha dejado claro el carácter finalista del asunto”, ha señalado.

“Es un dinero extra. ¿Pero quién lo recauda? ¿El ayuntamiento o el sector hotelero? Es que quien recauda esa tasa, por norma, es el hotelero. Y los hoteleros dicen que por qué ellos tienen que subir los precios y las tarifas. Para Sevilla, con casi ocho millones de pernoctaciones, supondría entre 10 y 14 millones de euros, lo que sería estupendo; pero para los hoteleros, tienen que crear una caja aparte, y ellos son los únicos que recaudarían. ¿Qué pasa entonces con los apartamentos turísticos? ¿O con los restaurantes?”, ha anotado la experta que ahora ejerce como profesora titular en la Universidad de Sevilla.

Tras sus declaraciones, Ana María García plantea dudas de si el dinero recaudado se invertiría en mejorar la vida de los vecinos que han sido afectados por el impacto turístico. “Si todo ese dinero es para mejorar el casco antiguo, embellecer las calles, los edificios… Pero no, resulta que tú el dinero te lo vas a llevar a hacer no sé qué construcción en un barrio, porque te hace falta, o te lo vas a llevar a limpieza, para la que ya estamos pagando impuestos”, ha añadido.

En diversas ciudades españolas y europeas han surgido movimientos ciudadanos que denuncian los efectos de la masificación turística y la ocupación del espacio público derivada de un modelo de gestión poco sostenible. No obstante, en una ciudad como Sevilla el turismo desempeña un papel esencial en la economía, onde el turismo constituye uno de los principales motores económicos y genera cerca del 25 % del PIB de la ciudad.

“Si no queremos que nos ocurra como en otros destinos como Venecia, Dubrovnik o incluso Barcelona, debemos gestionarlo bien. Turismofobia no hay en Sevilla, afortunadamente. No hay lo que sucede en Baleares todos los años, en Canarias, en Cataluña… Aquí no se pega a turistas, no se les tira cubos de agua. Pero claro, en el casco antiguo no dejamos de perder habitantes”, ha afirmado García.

La experta en turismo ha asegurado que los problemas radican en las viviendas turísticas. “Se regularon en 2016 con un decreto que era el más laxo de toda España, con lo cual fue un coladero. Yo dejé antes de irme un decreto nuevo trabajado con la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía, pero llegó un equipo nuevo y nunca más se supo. La vivienda de uso turístico es muy rentable, si no lo fuera no estaría Sevilla llena”, ha reclamado.