Cultura

La Bienal celebra una exposición sobre la evolución del cante como espectáculo

La muestra se presenta en la Fábrica de Artillería como un acercamiento a la memoria y el patrimonio

Por Iago Rodríguez · 2 de septiembre de 2026

La delegada de Turismo y el director de la Bienal visitan la inauguración de la exposición en la Fábrica de Artillería (EP)

La Bienal de Flamenco ha inaugurado hoy, 2 de septiembre, la exposición ‘La noche azul. Ópera Flamenca en la colección de Carlos Martín Ballester’, en la Fábrica de Artillería de Sevilla, dedicada al fenómeno de la ópera flamenca. La muestra, comisariada por el especialista en patrimonio sonoro Carlos Martín Ballester junto a la musicóloga Zaida Hernández-Úrculo, recupera hasta 328 documentos, obras y aparatos de reproducción que analizan la evolución del cante flamenco y su paso por los cafés cantantes, los teatros, las plazas de toros y el origen de la industria discográfica. 

Precisamente, la Colección Carlos Martín Ballester es considerada el mayor archivo musical español registradoen cilindros de fonógramos y discos de gramófono entre 1877 y 1860. Su trabajo se divide en dos áreas, siendo una de ellas específicamente dedicada al flamenco, según explica en su propia página web.

A la inauguración ha asistido el director de la Bienal, Luis Ybarra, que ha explicado que la exposición complementa la gala “El mundo por montera”, que tendrá lugar el próximo 10 de septiembre en la Plaza de Toros de la Maestranza como arranque de esta edición número 24. Así, también añade que permite “explorar los sistemas de grabación, las figuras esenciales, los empresarios, el imaginario de la época” en un contexto revolucionario para la cultura en España. 

Junto a él, le ha acompañado la delegada de turismo y Cultura, Angie Moreno, que ha expresado que el flamenco “se escucha, se estudia, se comparte, se descubre y, sobre todo, se vive”. Ve la exposición como una posibilidad de “acercarse a él desde otra mirada, la memoria, los documentos, las imágenes y el patrimonio”.

Recorrido por la exposición 

Compuesta de cuatro salas, la muestra dirige al visitante desde una introducción donde se conocen distintas piezas como el gramófono original o un cartel de concierto del año 1928 hasta la sala Consecuencias, donde se observa la respuesta del fenómeno tras el auge, con antologías discográficas o el surgimiento de tablaos y festivales. 

Antes, en las salas dos y tres, pueden observarse los precedentes a esta época con el pleno apogeo experimentado en torno a 1925; y la evolución entre los años 20 y 50, con el desarrollo de la Ópera Flamenca, respectivamente. Es en esta sala donde se exhiben distintos carteles de gira del promotor Vedrines del año 1928, con artistas como La Niña de los Peines, José Cepero o Guerrita. 

Entre otros tantos elementos del mundo flamenco, también se han presentado audios originales de la época digitalizados para esta exposición, donde destaca el “Qué lástima besos míos”, de Manolo Caracol.