El Sevilla sobrevive al caos y estrena la Liga con victoria
La primera jornada de LaLiga dejó un encuentro frenético en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Sevilla y Rayo Vallecano se enfrentaban con el objetivo de comenzar con buen pie la temporada, en un duelo que terminó decidiéndose en el último suspiro.
El conjunto de Luis García Plaza saltó al césped con dos canteranos, Guillén y Sierra, en el once inicial, además de las nuevas incorporaciones de Juan Iglesias, Sangante y Guridi. En el banquillo visitante, Beñat San José afrontaba su debut al frente del Rayo con un once reconocible, con Nteka como referencia ofensiva y el regreso de Isi Palazón tras la suspensión de la sanción que arrastraba de la temporada anterior.
El partido apenas había comenzado cuando el Sevilla se encontró con el primer contratiempo de la temporada. Un error de Sangante permitió a Álvaro García recuperar el balón y plantarse en una posición inmejorable para adelantar al conjunto madrileño. Era el minuto 4 y el Sánchez-Pizjuán apenas comenzaba a entrar en calor cuando el Rayo ya mandaba en el marcador.
El Sevilla intentó reaccionar y comenzó a apretar en busca del empate, pero el descanso llegó con el 0-1 en el marcador. La primera mitad estuvo marcada, además, por las decisiones arbitrales y la intervención del VAR. En el minuto 32, De Burgos Bengoetxea anuló el segundo tanto del Rayo después de apreciar una falta previa de Isi Palazón. El atacante cabeceó sin oposición para ampliar la ventaja, pero la revisión terminó prevaleciendo la decisión del colegiado.
El partido no cesaba y en el minuto 41, una salida tardía de Augusto Batalla terminó en un choque con Isaac Romero dentro del área y el colegiado señaló penalti a favor del Sevilla. Sin embargo, el VAR recomendó a De Burgos Bengoetxea revisar la acción en el monitor. Tras comprobar las imágenes, el árbitro anuló la pena máxima al considerar que Isaac Romero había cometido falta sobre el guardameta del Rayo.
Tras el descanso apareció otro Sevilla. Más agresivo, más decidido y dispuesto a llevar el partido hacia el área visitante. El premio llegó en el minuto 52, cuando Álvaro García cometió penalti sobre Miguel Sierra. Jon Guridi, una de las nuevas incorporaciones del conjunto sevillista, asumió la responsabilidad y no falló desde los once metros para devolver las tablas al marcador.
El empate no tranquilizó a ninguno de los dos equipos. El Rayo siguió generando ocasiones y, durante buena parte del tramo final, pareció estar más cerca del segundo gol. El Sevilla tuvo que resistir mientras el encuentro avanzaba hacia sus últimos minutos. En el 87, Kike Salas vio la tarjeta roja después de una dura entrada y dejó a los de Luis García Plaza con diez jugadores para afrontar la recta final.
Parecía que el partido estaba destinado a terminar en tablas. Pero el Sevilla todavía guardaba una última carta. En el tiempo añadido, Manu Bueno inició una jugada que terminó con Robbie Ure dentro del área. El delantero fue derribado por Florian Lejeune y el colegiado señaló el punto de penalti. Peque tomó el balón, asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima para desatar la locura en el Sánchez-Pizjuán en el minuto 97.
El Sevilla había pasado de verse por debajo en el marcador desde el minuto 4 y jugar con diez futbolistas en el tramo decisivo a celebrar una remontada en los últimos minutos. No fue un partido perfecto, pero consiguió una victoria de resistencia, de esas que pueden valer más de tres puntos en el último tramo de la temporada.
Luis García Plaza destacó la fortaleza mental mostrada por su equipo, aunque también reconoció las limitaciones de una plantilla que todavía necesita refuerzos. El técnico sevillista sabe que queda mucho camino por recorrer y mucho que mejorar, pero su equipo ya ha demostrado que tiene capacidad para sobrevivir cuando el partido se convierte en un escenario de máxima tensión.
La próxima prueba llegará el sábado en San Mamés, donde el Sevilla visitará al Athletic Club. Un encuentro exigente para medir las verdaderas posibilidades de este nuevo proyecto sevillista, que ha comenzado la temporada con tres puntos y una dosis importante de ilusión.